Hoy hace dos meses que le conocí. Es un hombre especial, se que puede serlo aun mas y quiero que lo sea, no sabía cómo demostrarle lo mucho que le quiero y decidí hacer algo que jamás pensé, fui a compra una botella de Cava y Sushi me gusta la comida japonesa (que con el cava frio caza muy bien), le llame con una escusa tonta y le pedí que viniera. La sorpresa de aquella Cena Romántica no era la comida, ni la bebida sino hacerle el amor hasta el amanecer, era un deseo que no podía quitarme de la cabeza. Si te interesa, sigue leyendo…