
Praga es la capital de la República Checa y de la ensoñadora región de Bohemia, además de ser una de las ciudades más bellas y mejor conservadas de Europa. La ciudad, con más de un millón de habitantes, tiene una situación privilegiada en el centro de Europa
y está muy bien comunicada con los países vecinos, lo que la convierte en uno de los destinos más visitados del continente. Tradicionalmente ha tenido otros nombres, como La Ciudad Dorada, La Ciudad de las Cien Torres y El Corazón de Europa.
Praga se compone de la unión de cinco antiguas ciudades y está bañada por las aguas del río Moldava. Tradicionalmente ha sido el centro político, cultural y economico de la República Checa.
Visitar Praga es como introducirse en un cuento de hadas en el que infinitas y mágicas torres acogen a pacientes princesas. Las calles parecen creadas para el simple disfrute de los sentidos y las tiendas están decoradas con el mayor mimo imaginable. El marcado ambiente medieval que envuelve la ciudad es capaz de hacer retroceder a sus visitantes hasta tiempos inmemoriales para que nunca olviden un lugar tan especial.

Un poco de historia de Praga.
Nació en el siglo IX con la construcción de la fortaleza de Vysehrad, no muy lejos del castillo actual. La Ciudad Vieja (Staré Mésto) se convirtió en la corte de los reyes de Bohemia. En el siglo XIV, durante el reinado de Carlos I de Bohemia y IV de Alemania se construyó el puente que lleva su nombre, fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de Bohemia. Durante el reinado de Rodolfo II, de la familia de los Habsburgo (1552-1612), la ciudad vivió un auténtico explendor. Después de la guerra de los Teinta Años (1618) los Habsburgo llenaron la capital de templos católicos para demostrar su dominio sobre los protestantes, ya que los Habsburgo ganaron la guerra. Así los Habsburgo construyeron impresionantes iglésias de gran riqueza arquitectónica y cultural. Tras la primera guerra mundial se creó Checoslovaquia, que existió entre 1918-1992, anteriormente fue el Imperio Austrohúngaro. El fin de la segunda guerra mundial dejó a este país integrado en el bloque de Europa oriental. En 1992 se disolvió pacificamente Checoslovaquia, dando lugar a dos países: República Checa y Eslovaquia. En 1992 también fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

Lugares que visitar en esta ciudad con encanto: Antiguo Ayuntamiento (siglo XIV); Iglésia de San Nicolás (siglo XVIII); Palacio Kinsky (siglo XVIII), Iglésia de Nuestra Señora de Tyn (siglo XIV-XVI). El Castillo no puede faltar en nuestra visita ya que es el castillo gótico más grande del mundo, fue construido en el siglo IX, residencia
de los reyes de Bohemia, de emperadores del Sacro Imperio Romano Germano, de presidentes de Checoslovaquia y de presidentes de la República Checa. En el interior alberga la catedral de Praga, el convento de San Jorge que contiene arte antiguo de Bohemia, la basílica de San Jorge, el Palacio Real, etc…Una joya arquitectónica que no hay que perderse.