Nos habían hablado mucho de Andorra y su belleza, venia la Semana Santa y decidimos hacer una “Escapada Romántica” a un “Parador”, al llegar al país que se sitúa entre España y Francia, sentimos la presión de la altura en nuestros cuerpos pero sin dudas la belleza de sus montañas me hacían renovar el aire de mis pulmones y pensar que serian unas vacaciones felices, distintas que no olvidaría jamás, este país en miniatura nos ofreció días de esquí, recorridos por sus iglesias, visitas al Bingo Cristall o el Stars , las Boleras de nuestra juventud y algún día de compras (cosas simples que nunca compartíamos). Si te interesa, sigue leyendo…